Y si a alguien le quedaba alguna duda que Fito Paez es Rosarino, más de cuatro mil personas lo pudieron comprobar el sabado pasado en un recital impresionante que el cantante brindó en el Anfiteatro.
Fueron dos horas y media con una treintena de canciones de todas las épocas de Páez, con algunas canciones perdidas en el recuerdo, en un show muy completo.
Con un traje negro y sus infaltables zapatillas blancas el recital comenzó con "Eso que llevas ahí", el corte de su último disco. Fito presentó una banda nueva, con la incorporación de Paul Dourge, en el bajo, y Diego Arcaute, en batería; más sus habituales laderos Gonzalo Aloras y Vandera, en guitarras, teclados y voz. Con esta formación arribó a un sonido no tan diferente a su grupo anterior pero quizá con más frescura y energía.
Aunque la idea era presentar su nuevo disco, no faltaron esas canciones como, "Fuga en tabú", y "La Verónica", "Dar es dar" la cual cantó de pie frente a miles de manos en alto, en una versión muy distinta y "Al lado del camino", con estrofas recitadas.
Para seguir conquistando a la gente, Fito ofreció a su publico un popurrí con fragmentos de "Desarma y sangra", de Charly García. y "Viento, dile a la lluvia", de Litto Nebbia. Para el final, la gente coreaba "Dale alegría a mi corazón" y Fito, sin cantar el tema, siguió alegrando la noche con "Circo beat", "Ciudad de pobres corazones" y "A rodar la vida".
Como si algo le faltaba a la noche, y como si no le bastara con haber filmado una pelicula y el video de "Eso que llevas ahí" en la ciudad, Paez volvió con las camaras a Rosario para filmar en vivo, con su equipo de producción, el clip de "Enloquecer", segundo corte de "El mundo cabe en una canción".
Con remeras al viento, todos pusieron su parte para que "Enloquecer" correspondiese la carga de adrenalina que fluía desde el escenario. Solo sera cuestion de mirarlo y encontarse entre toda la gente que vivió un show inolvidable.