
La florida, uno de los puntos de encuentro de jóvenes y adultos más visitados durante los fines de semanas, tuvo este domingo el agrado de compartir un momento muy agradable, donde no sólo el sol acompañaba el día, además la música le daba un clima excepcional.
Un excelente grupo de músicos ecuatorianos, "Salasaka," con sus instrumentos tradicionales fueron representantes de la respetable CULTURA ABORIGEN.
David, uno de los cuatro integrantes del grupo fué con quién se tuvo la oportunidad de charlar unos minutos, contó que son del Ecuador y junto a sus compañeros están recorriendo nuestro país difundiendo su música que los representa,el quechua. El jóven dijo que era música norteamericana adaptada al quechua. Por otra parte señaló que este fin de semana se irían a San Nicolás, y luego hacia Bariloche.
En el lugar se pudo percibir como se contagiaba la gente ante lo desconocido, ante cuatro personas que con típicas vestimentas paradas frente a sus respectivos micrófonos no dejaban de llamar la atención de la gente por la bella música que se podía escuchar.
Aunque nunca estaba demás aquellas personas que miraban a menos, ya sea por un vestuario, o por determinado tipo de música. Todo esto nos hace reflexionar que ha pasado en nuestra sociedad, en nuestra cultura y el respeto por ella, por nuestros hermanos.
Casi desapercibidamente el correr de los años borran las huellas de las llanuras, mesetas, y montañas creadas por nuestros antepasados, dueños de estas tierras. Donde se puede percibir la tristeza que se marca en un continente donde haber sido dueño real de estas tierras es una cruz que esta marcada por la pobreza y la discriminación.
Hoy, en este país donde se acogió con un gran abrazo a todas aquellas personas que desearon construir su vida aquí, personas de distintas partes del mundo que residen actualmente nos queda el recuerdo que el ser originario de estas tierras, o de algún país latinoamericano simboliza la marginalidad, donde no se encuentra un lugar en la sociedad, y tantas veces se ve negada su cultura, la que se ha perdido con el pasar del tiempo.
En cuántas escuelas se enseña a hablar quechua, guaraní, mapuche, el toba, el guaraní correntino, pero sí se habla italiano, alemán, francés e inglés; es cierto, estas lenguas no son parte de esta sociedad de consumo, entonces nos cuestionamos que lugar les toca a los pueblos indígenas en la globalización.
Sería interesante saber quiénes de nosotros se preguntó alguna vez como se sienten dichos sectores al saber que se pierden sus costumbres y tradiciones que con solo hablar con unos cuanto basta para saberlo.
Si bién, el idioma universal es el amor, y no deberían haber fronteras terrestres ni culturales, existen y no se pueden negar. Es fundamental que una sociedad sea tolerante para con dichas costumbres, que no se le nieguen todas estas tierras que les pertenecieron mucho antes, que triste que se tengan que sentir extranjeros en su América.
Es por todo ello, que cuando se observa que un grupo de tan solo cuatro jóvenes, demuestran su esencia, y las de sus raíces, pese a esas miradas entusiasmadas y otras despectivas, puedan pararse y cantar para luego con un suave tono dar las gracias, por tan solo detenernos a escucharlos. En ese momento en el que pudo brillar el arte de su música en un sector de la zona norte de la ciudad, mediante nuestras miradas y gestos de interés intentábamos dar las gracias por tan generosa entrega y por eso tan valioso que es su manera de sentir y vivir.
Es importante agregar que instituciones culturales quechuas difunden su lengua y su cultura con el objetivo de mantener viva sus tradiciones maternas.
Por otro lado, un informe dado a conocer por la UNESCO señala que alrededor del 50% de las las 6000 lenguas que hay en todo el mundo está en peligro de extinción. Dicho organismo confirmó la importancia de preservar la diversidad lingüística en el mundo.
No está demás agregar lo que implica y significa para nuestras culturas la conciencia étnica como símbolo de respeto hacia nuestros antepasados, personas que lucharon por ser de alguna manera respetadas pese a las diferencias que históricamente acentuadas dieron lugar al olvido de un sector de la humanidad.
A través de este artículo se agradece al grupo de músicos "Salasaka" que con su sencillez mostraron su arte a través de la música y su pasión por continuar difundiendo parte se su cultura quechua como lo hacen muchas otras personas.
fuente de la fotografía:
http://www.lateinamerika.de/Laender/images/bolivien/Quechua_Indianer.jpg