Al producirse el shock petrolerodurante los últimos años de la década del setenta, hubo una gran afluencia de recursos en manos de los países exportadores de petróleo (especialmente los de Oriente Medio) que vieron desbordadas sus posibilidades de inversión en sus propios países y, que la gran cantidad de fondos líquidos en el mundo, podían provocar sino eran invertidos, serias perturbaciones en el sistema financiero internacional. La solución se encontró encomendándole -los países poseedores de ese superávit- a los bancos comerciales internacionales, la colocación de estos recursos en países que pudieran merecer crédito y cuyas necesidades los requerían para financiar su desarrollo. Así fue como comenzó el endeudamiento externo de los países latinoamericanos y, entre ellos, de la Argentina. Además, durante 1976 y hasta 1981, rigió en el país un plan antiinflacionario que hacia evolucionar el tipo de cambio a un ritmo menor al de la inflación, esto y la baja de aranceles provocaron la apertura a los productos de importación y la desindustrialización del país. En estas circunstancias, grupos económicos nacionales y transnacionales recurrieron a tomar financiamiento en el exterior con fines especulativos. De una manera u otra, esto fue el principio que le permitió a varias empresas deudoras –que sin investigación previa sobre legitimidad o real existencia de deuda- pudieran estatizar ese débito que fue de suma importancia por el daño que causó a la comunidad nacional. Esta Deuda Externa Privada, representa el 44,1 % de la deuda total referente a los avales no cancelados por empresas privadas y de las que se hizo cargo el estado sin repetir contra ellos, es decir casi la mitad de la Deuda Externa total.
Durante todo este periodo el tema de la legitimidad o la ilegitimidad de la deuda se ha mantenido en silencio. Así en la campaña de 1989, que llevó a la presidencia a Carlos Menem, ninguno de los partidos mayoritarios se refirió sobre este tema. Ante esa circunstancia se ha seguido pagando sin discusión esta deuda que representa un peso enorme del presupuesto de gastos de la nación. La variante que se dio durante el comienzo de la década menemista tiene básicamente dos características, por un lado se privatizó la mayor parte de las empresas del estado con el argumento de cancelar una parte de la deuda, pero en lugar de reducir el monto de la misma se produjo lo contrario. A pesar de haberse obtenido estimadamente 25 millones de dólares, de los cuales el 45 % fue cancelado con títulos de la deuda externa y el resto en efectivo, desde la asunción de Menem hasta fines de la década del noventa aumentó en un 70%. El segundo hecho fue la firma del plan Braidy, cuyos condicionamientos fueron la privatización de las empresas del estado y la renuncia a los incumplimientos en los pagos de intereses, es decir, que se puede dejar de incumplir cualquier ítem del presupuesto de gastos de Salud, Educación o Seguridad, pero el pago de intereses tiene prioridad sobre todos los elementos del presupuesto.
A partir de una extensísima investigación –realizada por el periodista Alejandro Olmos- se logró que un juez dictara veredicto sobre la denuncia presentada por dicho trabajo. Olmos investigó durante 17 años todos los hechos que presentaban cierta sospecha –no sólo durante los gobiernos democráticos sino también en la dictadura militar-. La causa "Olmos, Alejandro S/dcia.", fue sentenciada por el juez Ballesteros, quien declaró a la Deuda Externa Argentina como Ilegítima y a la causa como nacional. Ballesteros remitió copias a la Cámara de Diputados y de Senadores del Congreso de la Nación, que todavía no sesionó sobre el dictamen del juez.
Se puede decir que el fallo del juez y su consecuencia, la ilegitimidad, es desconocida por una gran parte de la sociedad argentina. ¿Donde radica la importancia de que el pueblo desconozca los acontecimientos de la deuda? Puede decirse entonces, que uno de los mayores responsables de que esto no se difunda y se desconozca sobre el tema, son los medios de comunicación que han "tapado" las distintas investigaciones sobre el tema, restándole importancia a algo tan importante y de esta manera impidiéndoles su publicación para que no sean de conocimiento popular. El deber de los medios es informar los hechos que ocurren en una sociedad y para una sociedad. El por qué de la no difusión de estas investigaciones y esta problemática, quizás tenga que ver con quienes son dueños de los medios, que a la vez se sabe son empresas que defienden intereses y a lo mejor en estos intereses encontremos la clave de la búsqueda. Por otro lado, debemos decir que muchos de los medios de estas empresas poseen estrechos lazos con los políticos que gobernaron y gobiernan en las últimas dos décadas en nuestro país.
La deuda externa de la República Argentina es ilegitima .El pueblo argentino no lo conoce y es el principal perjudicado ya que en definitiva es quien se hace cargo del pago de esta . La deuda se pagó cinco veces, los intereses de las distintas renegociaciones de esta deuda superan ampliamente el pago que supuestamente Argentina debía abonar en su momento. Entonces: ¿Existe realmente la deuda externa? ¿O es solo un negocio del que solo unos pocos gozan y todo un pueblo sufre?, esa incógnita solo la develara el Senado cuando trate este tema, pero si nuestro pueblo no se hace eco de esto, la deuda externa seguirá siendo esta enfermedad que posee un término ya trillado: una Deuda Eterna...