
La decisión de la jueza Graciela Carciente de Santarelli, responsable del Juzgado Colegiado de Familia Nº3, de incorporar a una madre al Registro Provincial de Deudores Alimentarios Morosos genera un fructífero espacio para el debate legal en lo que concierne a la igualdad de géneros frente a la responsabilidad como padres. Este fallo inédito en la Argentina permite distinguir que las madres también pueden ser incapaces de sostener los vínculos fraternales de manera idónea.
En este contexto, Tamara Forti -primera mujer que ingresa al registro en cuestión-, a pesar de considerar insólito el veredicto de la justicia perdió la tenencia de sus hijos y quedó imposibilitada de transferir inmuebles, ocupar funciones públicas, solicitar una licencia de conductor o la habilitación de un comercio. Aunque la medida pueda llegar a ser apelada, y los entredichos y declaraciones cruzadas comenzaros a generarse, lo cierto es que se incrementaron las consultas por casos similares donde es la madre quien no realiza los aportes necesarios para la manutención de sus hijos.
Desde su creación el padrón de morosos por cuotas alimentarias había incluido solamente a hombres en sus listas, pero ahora sienta precedentes para generar una instancia de debate donde ya no tendrán mayores prioridades las mujeres. Esto ocurre como parte de un proceso en el que las tendencias se modifican paulatinamente y son, cada vez más, los padres que reclaman directamente la tenencia de sus hijos.
En términos netamente legales el Registro autoriza a inscribir a las personas que en un período de dos años deban cinco cuotas por alimentos alternadas o tres consecutivas. En estas circunstancias toma relevancia el Grupo de Autoayuda de Madres, Padres y Abuelos Alejados de sus Hijos y de sus Nietos (Gapadeshi), que asesora legalmente a los damnificados y otorga un espacio de contención y respaldo en temas de esta índole, donde –generalmente- los más perjudicados del proceso son los hijos.