Muchos padres aseguran tener bebés más inteligentes que todos los demás, pero, ¿realente los tienen? ¿qué fue lo que hicieron sus hijos de brillante? ¿mienten o realmente son inteligentes?
Según las estadisticas más de 360.000 bebés nacen en todo el mundo por año y nadie tiene presición de cual será el próximo Ginobili o tal vez el próximo Eistein.
Lo que si es seguro es que en los primeros 2 años de vida todo lo que hacen los bebés es aprender y su cerebro crece día a día. Para ellos todo es nuevo y existe "un nuevo mundo que explorar"
Sin embargo, estas nuevas personitas no están solas, sino que van acompañadas de los padres y aquellos que los cuidan, ellos son los principales estimulos. Comenzando desde la buena alimentación en el embarazo, pasando por los mimos y los juguetes que se les de, los pequeños comenzaran a sorter todo tipo de "problemas" como por ejemplo, saber buscar y encontrar sus propios chiches.
Pero la cosa no termina aqui, los padres siguen insistiendo de que sus hijos son más inteligentes que cualquiera; lo que ellos no saben es que desde hace muchisimo años los niños hacen las mismas cosas, la diferencia de hoy es que la tecnología ayuda muchisimo en la inteligencia del bebé. Unos más vagos y otros más lentos, todos los bebés se sentarán, gatearán y hasta otros caminaran antes del año.
En la Argentina, ya existe un test de inteligencia hecho por dos psicólogas Mariela Mansilla y Alicia Oberman, en donde los niños intentan transmitir su inteligencia a traves de juegos, sin embargo los resultados son sencillos más allá de todos las caracteristicas que se pueden sustraer: o saben o todavía les cuesta porque son muy chiquitos.
Pero lo interesante de este test es lo referido con aquellos niños de clases sociales diferentes; no solo los niños pobres revelaron tener problemas de aprendizaje a causa de la mala alimentación; para sorpresa de la gran mayoría los niños de la clase alta también los tiene, pero aqui los factores son otros: falta de amor y mimos.
Para terminar, podemos decir que aquellos padres que afirman la superioridad de inteligencia de sus hijos están en un pequeño error: simplemente "los niños están más avispados porque se los mira más, se les deja hacer más cosas y se los suelta más que antes" afima la doctora Oberman.
Pienselo así "El terreno está libre y todo esta por aprenderse"