El Blog

Calendario

     Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

El Mundo como yo lo veo

Crónica del clásico rosarino

Por 0341 - 30 de Octubre, 2006, 15:56, Categoría: Deportes

Wanchope ya marcó el segundo

Fue 4 a 1

UNA CANALLADA

Central goleó a Newell´s en el clásico y se quedó con toda la fiesta

Inobjetable. Sin discusiones. Con autoridad. Así se podría describir la victoria de Central en esta nueva edición del evento cultural más convocante de la ciudad. Las cartas de las intenciones fueron echadas con las alineaciones, en duda hasta último momento. El esquema conservador de Pumpido, con ocho jugadores de características defensivas, era el preámbulo del plan de juego mezquino y especulativo que ejecutaría en el campo. Gorosito, por su parte, apostó a la experiencia de Coudet y el Kily González, la continua proyección de los marcadores de punta y el peso ofensivo de sus delanteros, sumado a una actitud agresiva y concentrada, que, a las claras, marcaría una tendencia siempre favorable en las acciones para los canallas.

El partido comenzó disputado y frenético, con el balón siempre merodeando las áreas. En este lapso se sucedieron las dos acciones a favor de Newell´s que podrían haber cambiado el rumbo del clásico, ambas conjuradas por la solvencia de Ojeda, ante Salcedo y Peralta respectivamente. Una vez acomodado en la cancha y con la pelota a su disposición, Central ejerció desde los diez minutos hasta el final de la etapa una superioridad arrolladora. La mayor ambición y vocación por buscar el arco rival del local, obtuvo su premio a los 18 minutos, cuando Wanchope transformó un avance en situación de gol a través de un movimiento propio de su jerarquía internacional, desairando a Aguirre y asistiendo al Chacho Coudet, quien de cara a Villar, ajustició a piacere. La ventaja lejos de relajar a Central, le sirvió como estímulo para seguir tocando y llegando con mucha gente al ataque, incluso percibiendo lo endeble y deslucido de un Newell´s que sólo tiene como única vía de ataque el pelotazo a Cardozo desde hace mucho tiempo.

Así llegaron más goles, como fruto del desarrollo que el cotejo ofrecía. Una vez más Coudet probó desde afuera, rebote inocente de Villar y el oportunismo de la figura colorida del clásico, Wanchope, para darle un pase a la red y decretar el segundo gol, que al ya derrumbado andamiaje futbolístico de la lepra, le agregó una merma psicológica de la que no se repondría. El tercero de Ruben en el epílogo de la etapa, tras gran corrida individual y con la complicidad de un rival desordenado y perdido, desencadenó el carnaval canalla con aires de sentencia.

Tras los incidentes en la popular visitante, el segundo tiempo ofreció algún atisbo de reacción de Newell´s que, envalentonado con el descuento prematuro de Araujo, se apropió de la pelota y, aunque sin ideas, procuraba acechar el arco de Ojeda. Sin embargo no era la tarde del rojinegro y pisando los veinticinco minutos, Tacuara Cardozo le bajó la persiana al clásico al hacerse expulsar de forma irresponsable por insulto, dejando al equipo sin esperanzas de soñar con la quimera de un empate. A partir de allí Central se dispuso a liquidarlo, volvió a tomar el timón del protagonismo, generando ataques punzantes en base a triangulaciones ofensivas. Villagra había reventado el travesaño y Wanchope hizo esforzar a Villar, pero finalmente la definición del partido llegó: en un fallo dudoso por el lugar donde se cometió la infracción, Elizondo pitó penal para Central por foul a Ruben y expulsión de Colace. El Kily González definió con remate fuerte y cruzado y colocó la cereza del postre. El 4 a 1 lo decía todo. Los minutos finales sólo fueron testigos de la celebración auriazul, liderada por Coudet ya reemplazado, quien orquestaba a la tribuna desde un costado del campo.

Una nueva edición del clásico rosarino se llevó a cabo y arrojó un montón de matices. Dos equipos de presente gris procuraron salir del ostracismo y encontrar en un campeonato de intrascendencia, un cachito de alegría. Y allí apareció Central, para regalarle a su gente la sonrisa extrañada del regodeo y la cargada al rival de siempre, tras tres años sin triunfo clásico. Lo ganó con total justicia, por ser el único equipo en cancha convencido de lo que se quería llevar. Por contundente, vistoso y agresivo.

Tras los incidentes en la popular visitante, el segundo tiempo ofreció algún atisbo de reacción de Newell´s que, envalentonado con el descuento prematuro de Araujo, se apropió de la pelota y, aunque sin ideas, procuraba acechar el arco de Ojeda. Sin embargo no era la tarde del rojinegro y pisando los veinticinco minutos, Tacuara Cardozo le bajó la persiana al clásico al hacerse expulsar de forma irresponsable por insulto, dejando al equipo sin esperanzas de soñar con la quimera de un empate. A partir de allí Central se dispuso a liquidarlo, volvió a tomar el timón del protagonismo, generando ataques punzantes en base a triangulaciones ofensivas. Villagra había reventado el travesaño y Wanchope hizo esforzar a Villar, pero finalmente la definición del partido llegó: en un fallo dudoso por el lugar donde se cometió la infracción, Elizondo pitó penal para Central por foul a Ruben y expulsión de Colace. El Kily González definió con remate fuerte y cruzado y colocó la cereza del postre. El 4 a 1 lo decía todo. Los minutos finales sólo fueron testigos de la celebración auriazul, liderada por Coudet ya reemplazado, quien orquestaba a la tribuna desde un costado del campo.

Una nueva edición del clásico rosarino se llevó a cabo y arrojó un montón de matices. Dos equipos de presente gris procuraron salir del ostracismo y encontrar en un campeonato de intrascendencia, un cachito de alegría. Y allí apareció Central, para regalarle a su gente la sonrisa extrañada del regodeo y la cargada al rival de siempre, tras tres años sin triunfo clásico. Lo ganó con total justicia, por ser el único equipo en cancha convencido de lo que se quería llevar. Por contundente, vistoso y agresivo.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)